Puntos clave
- MDM para el trabajo remoto: el MDM se implementa habitualmente en entornos remotos y BYOD para que los empleados accedan de forma segura a los datos corporativos y a los recursos de la empresa, no para vigilar el uso personal.
- Visibilidad del MDM: por lo general, un MDM muestra el tipo de dispositivo, la versión del SO, el estado de cumplimiento, las aplicaciones de trabajo y el estado de las políticas de seguridad, pero no suele dar acceso a datos personales como fotos o correos privados.
- Relación entre las políticas BYOD y una buena gobernanza BYOD: unas políticas BYOD claras son la base de una gestión y una gobernanza sólidas de los dispositivos remotos.
- La comunicación clara como puente entre empleados y empresas: marcar expectativas y explicar cómo funciona el MDM, incluido a qué puede y a qué no puede acceder, es imprescindible para mantener la confianza y la eficiencia operativa en un entorno BYOD.
Como la gestión de dispositivos móviles (MDM) permite a los administradores de TI controlar, proteger y gestionar dispositivos móviles, es una solución habitual en organizaciones que permiten a sus empleados usar dispositivos personales para trabajar.
Aunque el MDM es una pieza valiosa de la gestión de TI moderna, su acceso a los dispositivos personales puede generar incomodidad en algunos empleados. Entender cómo interactúa el MDM con esos dispositivos ayuda a disipar las dudas sobre privacidad.
¿Qué es el MDM y por qué lo exige mi empresa?
El MDM es una solución de software que permite a los equipos de TI controlar, proteger y gestionar dispositivos móviles. Esto resulta especialmente importante en entornos de trabajo remotos, híbridos o BYOD, ya que el MDM ayuda a proteger los datos corporativos y a aplicar políticas de seguridad en los dispositivos móviles de los empleados.
¿Por qué mi empresa usa MDM en mi dispositivo?
Las empresas usan MDM para proteger los datos y las redes remotas, no porque desconfíen de ti ni porque quieran espiarte. Normalmente, el MDM se implementa para proteger los datos corporativos, asegurar el acceso remoto, aplicar políticas de seguridad, reducir el riesgo de accesos no autorizados y tener visibilidad del estado de cumplimiento de los dispositivos. No se trata de vigilar la actividad personal, sino de proteger los sistemas de la empresa.
Cuando se implementa un MDM, se traduce en:
- Controles de autenticación
- Políticas de acceso condicional
- Comprobaciones de cumplimiento del dispositivo
- Acceso a las aplicaciones corporativas
- Aplicación de políticas de seguridad
Son medidas que los técnicos también aplican en los dispositivos de la empresa. Pero en las organizaciones con una política BYOD, el MDM debe moverse en un equilibrio entre seguridad y privacidad.
MDM y privacidad: ¿qué puede ver la empresa y qué no?
En un entorno BYOD habitual, las organizaciones pueden ver lo siguiente:
- Tipo de dispositivo
- Versión del SO
- Estado de cumplimiento
- Aplicaciones de trabajo instaladas
- Uso de la cuenta corporativa
- Estado de las políticas de seguridad
- Ubicación del dispositivo
Los datos que ven los equipos de TI suelen ser los más relevantes para las operaciones del negocio y la seguridad de la organización. Eso significa también que los técnicos no ven datos personales como fotos, mensajes SMS, cuentas de correo privadas, historial de navegación, aplicaciones ajenas al trabajo ni el contenido del almacenamiento personal en el cloud. Así se preserva la privacidad del usuario.
Esto no ocurre igual en todas las organizaciones. La visibilidad depende de la plataforma, del modelo de inscripción y de la política de cada organización. En el caso concreto de NinjaOne MDM, la visibilidad depende del modelo de propiedad del dispositivo. Sea cual sea el modelo que use una organización, la transparencia es clave para generar confianza.
¿Por qué existen las políticas BYOD?
Como muchas organizaciones han adoptado modelos de trabajo remoto e híbrido que permiten usar dispositivos personales, implementar una política BYOD se ha vuelto imprescindible para mantener la seguridad de la organización.
Las políticas BYOD definen lo siguiente:
- Expectativas sobre el uso aceptable
- Requisitos de seguridad
- Controles de acceso
- Protecciones de los datos corporativos
- Límites de la privacidad del empleado
Estas políticas establecen qué se espera de los usuarios al manejar sus dispositivos y fijan los límites de cómo pueden gestionar los equipos de TI el acceso relacionado con el trabajo. También sustentan la gobernanza BYOD y ayudan a las organizaciones a reducir:
- La exposición por accesos obsoletos
- El riesgo de shadow IT
- Las fugas de datos
- Los accesos no autorizados
Conviene recordar que la implementación de políticas BYOD debe tener un cierto grado de transparencia para favorecer la claridad, la confianza y la alineación operativa entre los equipos de TI y los usuarios.
Errores habituales al implementar MDM y BYOD
No explicar a qué puede acceder el MDM y a qué no
Una idea equivocada muy extendida sobre el MDM es que da acceso ilimitado a los dispositivos personales. En realidad, la mayoría de las plataformas MDM permiten a los equipos de TI gestionar el acceso corporativo, proteger la identidad, aplicar políticas de cumplimiento y separar los datos del negocio de los datos personales. No explicar las capacidades de tu plataforma MDM mina la confianza y complica la gestión de TI.
Aplicar controles del dispositivo demasiado invasivos
Unos controles demasiado invasivos pueden generar preocupación por la privacidad entre los usuarios, lo que puede reducir la confianza en la organización o interferir en flujos de trabajo críticos. Así aumenta la probabilidad de que los usuarios recurran al shadow IT para preservar su privacidad o sortear limitaciones operativas.
Trabajar con políticas BYOD poco claras
Unas políticas poco claras generan puntos ciegos en la gestión de dispositivos. Sin un marco definido para tus operaciones, corres el riesgo de difuminar la línea entre los datos corporativos y los personales, de gestionar mal la seguridad de los datos y de enfrentarte a problemas legales y de cumplimiento, entre otros riesgos.
Pasar por alto los accesos de dispositivos obsoletos
Los dispositivos obsoletos o inactivos que no se han eliminado aumentan el riesgo de accesos no autorizados y de filtraciones de datos. Gestionar y dar de baja los dispositivos inactivos es necesario para reforzar la postura de seguridad en un entorno BYOD.
Refuerza la confianza de los empleados y la seguridad con políticas MDM y BYOD claras
El MDM en dispositivos personales está diseñado, sobre todo, para proteger los sistemas, las aplicaciones de negocio y los datos corporativos de la empresa, no para vigilar la actividad personal de los empleados. Los programas BYOD con mayor madurez operativa se apoyan cada vez más en modelos de gobernanza respetuosos con la privacidad, que separan los datos de trabajo de los personales sin renunciar a un acceso seguro a los entornos corporativos.
Las organizaciones que comunican con claridad sus expectativas de gobernanza y alinean la gestión de la movilidad con una seguridad centrada en la identidad están en mejor posición para ganarse la confianza de los empleados, reducir el riesgo operativo y reforzar a largo plazo la gobernanza de la movilidad empresarial.
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