Puntos clave
- El cloud networking traslada el enrutamiento, la segmentación y los controles de seguridad a una infraestructura definida por software, y sustituye el hardware físico por redes virtuales gestionadas mediante API en plataformas como AWS, Azure y Google Cloud.
- Frente a la configuración manual y los largos ciclos de compra de las redes tradicionales, el cloud networking permite aprovisionar recursos bajo demanda, escalar de forma elástica y aplicar políticas con herramientas de infraestructura como código como Terraform y CloudFormation.
- El cloud networking cambia el modelo de costes: pasa de la inversión de capital a un modelo de pago por uso, por lo que resulta imprescindible vigilar el tráfico de salida, el tráfico entre regiones y los cargos de las NAT gateway para evitar facturas inesperadas.
- Proteger las redes cloud exige un enfoque zero trust que aplique el mínimo privilegio, controles basados en identidad y una gestión continua de la postura de seguridad para evitar reglas mal configuradas y movimientos laterales.
- Centralizar los registros de flujo, los eventos del firewall y la telemetría de red en una única plataforma de observabilidad es clave para mantener la visibilidad en entornos híbridos y multicloud.
En esta guía te explicamos las diferencias entre el cloud networking frente a redes tradicionales. Hoy la adopción del cloud está en su punto más alto. Según el informe State of the Cloud 2024 de Flexera, el 89 % de las organizaciones ya utiliza una estrategia multicloud, lo que está transformando de raíz la forma en que las empresas diseñan y operan sus redes.
Si sigues dependiendo de procesos atados al hardware, configuraciones de VPN manuales y segmentación basada en appliances, es probable que notes la presión: aprovisionamiento lento, políticas inconsistentes y poca visibilidad en los entornos híbridos.
El cloud networking traslada el enrutamiento, la segmentación y los controles de seguridad al software. Cuando defines la conectividad mediante API e infraestructura como código en lugar de dispositivos físicos, puedes desplegar entornos más rápido, estandarizar políticas entre regiones y escalar sin esperar a los ciclos de compra.
¿Qué es el cloud networking?
El cloud networking lleva el control de la red a la infraestructura definida por software del proveedor cloud. En lugar de configurar routers, switches y firewalls físicos, defines redes virtuales, subredes, tablas de rutas y políticas de seguridad en plataformas como AWS, Azure o Google Cloud.
Para los MSP y los equipos de informática interna que gestionan cargas de trabajo distribuidas, esto es importante porque puedes:
- Aprovisionar entornos bajo demanda
- Estandarizar el despliegue de redes con plantillas
- Aplicar políticas coherentes en todas las regiones
- Ampliar la capacidad sin ciclos de renovación de hardware
El cloud networking también cambia tu modelo de costes. Pasas de inversiones en hardware (CapEx) a un gasto operativo (OpEx) basado en el uso. Eso te da flexibilidad, pero también introduce costes variables como el tráfico de salida, el tráfico entre regiones y los cargos de las NAT gateway. Si no los vigilas bien, pueden acumularse con facilidad.
Entender cómo funciona realmente el cloud networking te ayuda a planificar la arquitectura y los controles de coste desde el principio, en lugar de reaccionar más tarde ante sorpresas en la factura.
Cloud networking frente a redes tradicionales
Las redes tradicionales dependen de hardware físico, circuitos fijos y configuración manual. Aprovisionas pensando en la demanda máxima, esperas a los ciclos de compra y coordinas los cambios mediante ventanas de mantenimiento.
El cloud networking, en cambio, traslada esos controles al software. Defines la conectividad como código, despliegas a través de API y escalas la capacidad bajo demanda. En lugar de configurar cada appliance por separado, puedes estandarizar los despliegues y aplicar políticas de forma programática.
| Redes tradicionales | Cloud networking |
| Routers, firewalls y circuitos MPLS basados en hardware | Redes virtuales definidas por software |
| Configuración manual de cada dispositivo | Infraestructura como código y despliegue mediante API |
| Ciclos largos de compra y actualización | Aprovisionamiento y escalado bajo demanda |
| Capacidad planificada para el pico de uso | Escalado elástico según la demanda |
| Consolas y appliances separados | Planos de control centralizados y programables |
| Mayor CapEx inicial | Modelo OpEx de pago por uso |
Si gestionas entornos híbridos o multicloud, este cambio determina hasta qué punto puedes aplicar políticas de forma coherente, controlar los costes y desplegar nuevos servicios.
Buenas prácticas de cloud networking
Adoptar el cloud networking no es solo una decisión sobre herramientas, ya que afecta a todos los aspectos de tu infraestructura de TI. Estas buenas prácticas te ayudarán a escalar sin perder visibilidad ni control.
Infraestructura como código y automatización
Si tratas tu red cloud como un conjunto de cambios manuales en la consola, volverás a sufrir los mismos problemas de desviación de configuración que tenías on-premise.
En su lugar, define:
- Redes virtuales y subredes
- Tablas de rutas y configuraciones de peering
- Grupos de seguridad y reglas de firewall
- Ajustes de gateways y balanceadores de carga
Guarda las configuraciones de VPN y de red en un sistema de control de versiones en lugar de depender de cambios manuales en producción. Define gateways, rutas y políticas con herramientas como Terraform, CloudFormation o Bicep, y exige una revisión por pares antes de aprobar cualquier cambio. Por último, integra comprobaciones de validación automáticas en tu pipeline de CI/CD para detectar errores de configuración antes del despliegue.
Cuando cada cambio de red pasa por una revisión de código y pruebas automatizadas, reduces la desviación de configuración y el riesgo de caídas. Igual de importante: así dispones de un registro claro de quién cambió qué y cuándo. Si una actualización provoca inestabilidad, puedes volver rápidamente a una configuración válida conocida en lugar de pasar horas reconstruyendo los últimos cambios.
Gestión de costes y rendimiento
Las redes cloud introducen costes de tráfico medidos. El tráfico de salida, las transferencias entre zonas de disponibilidad y la replicación entre regiones pueden superar lo previsto muy rápido.
Para anticiparte al gasto:
- Crea cuadros de mando del tráfico de salida por cuenta y región
- Aplica etiquetado para que los costes se asignen a sus responsables
- Revisa trimestralmente los patrones de tráfico entre regiones y entre zonas de disponibilidad
- Usa endpoints privados o interconexiones directas para el tráfico constante de gran volumen
El rendimiento y el coste van de la mano. Sitúa las cargas de trabajo lo más cerca posible de los usuarios y de los datos de los que dependen para reducir la latencia y limitar cargos innecesarios por transferencia de datos. Revisa los patrones de tráfico con regularidad para ajustar la conectividad antes de que la congestión o el sobreaprovisionamiento te salgan caros.
Si modelas desde el principio el ancho de banda, el enrutamiento y las decisiones sobre el tráfico de salida, evitarás correcciones reactivas y mantendrás el control tanto de la experiencia de usuario como del presupuesto.
Seguridad desde el diseño
El cloud networking permite una segmentación muy granular, pero solo si se implementa correctamente.
Empieza por el mínimo privilegio. Define exactamente qué cargas de trabajo deben comunicarse y a través de qué puertos, en lugar de permitir por defecto un acceso este-oeste amplio. Aplica controles de acceso basados en identidad a los planos de gestión para que el acceso administrativo esté bien delimitado y sea trazable.
Cuando sea posible, centraliza las definiciones de firewall y de políticas para evitar conjuntos de reglas inconsistentes entre entornos. Y después, valida de forma continua.
Utiliza herramientas de gestión de la postura de seguridad para detectar servicios expuestos o reglas demasiado permisivas. Realiza pruebas de segmentación periódicas para confirmar que los límites se comportan como esperas. Revisa las rutas de failover y de respaldo para asegurarte de que no esquivan los controles de inspección o monitorización durante una caída.
Cómo mantener la visibilidad y el control en el cloud networking
Cuando las redes pasan a estar definidas por software, la visibilidad tiene que evolucionar con ellas. Depender de las consolas de cada proveedor cloud fragmenta tu visión y ralentiza la respuesta a incidentes.
Proteger la conectividad híbrida y cloud
La mayoría de las organizaciones funcionan en modo híbrido, con sistemas on-premise que intercambian datos de forma continua con cargas de trabajo en el cloud. Estas conexiones suelen transportar tráfico sensible y, sin embargo, a veces se tratan como enlaces de transición en lugar de como infraestructura esencial. En la práctica, la conectividad híbrida exige la misma disciplina de seguridad que tu red interna.
Elige modelos de conectividad que te den control y previsibilidad. Las VPN IPsec y los enlaces privados como Direct Connect o ExpressRoute ofrecen rutas cifradas y dedicadas entre entornos. Rota los certificados según el calendario previsto para evitar caídas inesperadas y prueba las rutas de failover para asegurarte de que los mecanismos de resiliencia no esquivan los controles de inspección o monitorización.
Aplica los principios zero trust de forma coherente en todos los límites. Verifica la identidad antes de conceder acceso, restringe la comunicación este-oeste innecesaria y aplica un enrutamiento de mínimo privilegio. Cuando la conectividad híbrida sigue las mismas reglas que la segmentación interna, reduces el riesgo de movimiento lateral sin perder flexibilidad operativa.
Centralizar la monitorización y los registros
Cuando los incidentes afectan a varias regiones o proveedores, las herramientas aisladas ralentizan la resolución. Si los registros de flujo, los eventos del firewall y la actividad de DNS viven en consolas distintas, tu análisis de causa raíz se resiente.
Consolida la telemetría de red en una única plataforma SIEM o de observabilidad para poder seguir el rastro de los problemas de extremo a extremo desde un solo sitio. Correlaciona los datos de red con las señales de los endpoints y de las aplicaciones para distinguir rápidamente entre cuellos de botella de infraestructura y defectos de aplicación.
Una visión operativa compartida ayuda a los equipos de red y de SecOps a triar más rápido y a determinar si algún cambio reciente ha degradado el rendimiento.
Desarrollar madurez operativa
El cloud networking escala bien cuando personas, procesos y herramientas están alineados. Dota a tus ingenieros de red de competencias cloud-native y de automatización para que puedan desplegar y resolver incidencias con confianza. Las certificaciones ayudan a homogeneizar el nivel de conocimiento del equipo.
Documenta flujos de trabajo repetibles para el aprovisionamiento, el escalado y la respuesta a incidentes, y ensáyalos periódicamente para estar preparado. Mantén la documentación centralizada y actualizada: diagramas de arquitectura, etiquetado de responsables y enlaces a las plantillas de infraestructura como código.
Conclusiones y próximos pasos
El cloud networking moderno aporta elasticidad y automatización, pero esas ventajas solo se traducen en valor si van acompañadas de gobernanza y visibilidad. Define tu arquitectura base como código para que los despliegues sean siempre coherentes. Centraliza la monitorización para eliminar puntos ciegos. Aplica los principios zero trust en los enlaces híbridos y valida la segmentación de forma continua.
A medida que cambien tus patrones de uso, revisa tus buenas prácticas de cloud networking y ajústalas con regularidad. Unos fundamentos sólidos hoy hacen que escalar mañana resulte mucho menos traumático.
Simplifica la visibilidad de tu red cloud y tus endpoints
NinjaOne unifica la gestión de endpoints, la monitorización, la aplicación de parches y los flujos de trabajo del servicio de asistencia en una sola plataforma, y ofrece a los equipos de TI visibilidad centralizada de los dispositivos y de las redes de las que dependen. ¡Prueba NinjaOne gratis hoy mismo!
Guía de inicio rápido
¿NinjaOne puede hacer cloud networking?
Según la documentación de NinjaOne, NinjaOne no es principalmente una plataforma de cloud networking. Es una plataforma de gestión de endpoints y de operaciones de TI que incluye funciones de monitorización de redes. Esto es lo que realmente ofrece NinjaOne:
Lo que sí ofrece NinjaOne:
Servicios de gestión de redes (NMS)
– Funciones de monitorización y descubrimiento de redes
– Monitorización de dispositivos de red basada en SNMP
– Visibilidad de la infraestructura de red
Gestión de dispositivos e infraestructura
– Monitorización y gestión remota (RMM) de endpoints
– Gestión de dispositivos móviles (MDM) para Android e iOS
– Gestión de activos de TI (ITAM) para hacer seguimiento de los dispositivos durante todo su ciclo de vida
– Compatibilidad con dispositivos Windows, Mac y Linux
Funciones próximas al cloud
– Gestión de dispositivos en entornos cloud (AWS, Azure, etc.)
– Compatibilidad con endpoints e infraestructura alojados en el cloud
– Inscripción zero-touch para dispositivos móviles
Lo que NinjaOne NO hace:
NinjaOne no está diseñado para:
– Crear o gestionar infraestructura de red en el cloud
– Redes virtuales (VPC, subredes, enrutamiento)
– Servicios de red cloud-native
– Diseño de arquitectura de red
– Funciones de red tradicionales como firewalls o balanceo de carga
La diferencia clave:
Cloud networking: gestionar la infraestructura de red, la conectividad y el tráfico en entornos cloud (algo que normalmente se hace con AWS, Azure, Google Cloud o herramientas de red especializadas)
NinjaOne: gestionar los dispositivos y endpoints que se conectan a las redes, ya sean redes on-premise, híbridas o en el cloud
Si necesitas gestionar la red de tu infraestructura cloud, lo harás con las herramientas nativas de tu proveedor. Si lo que necesitas es gestionar los dispositivos de esas redes, NinjaOne encaja perfectamente.
