Puntos clave
- Riesgos del acceso remoto: el acceso remoto amplía la superficie de ataque de una organización, lo que puede traducirse en carencias de gobernanza como el abuso de credenciales, los accesos no autorizados y los fallos de confianza en los endpoints.
- Ventajas de una gobernanza centralizada del acceso remoto: aplicar una gobernanza centralizada del acceso remoto permite a los técnicos gestionar, supervisar y proteger los dispositivos remotos sin sacrificar la postura de seguridad de la organización.
- Visibilidad de los endpoints y coordinación del acceso remoto: aplicar prácticas de evaluación y gestión de vulnerabilidades en entornos remotos ayuda a las organizaciones a mantener la visibilidad del estado de seguridad de los endpoints y a tomar decisiones de acceso remoto mejor fundamentadas.
La seguridad del acceso remoto es fundamental en las empresas con plantillas distribuidas. Garantiza que solo los usuarios y dispositivos autorizados puedan acceder a los recursos internos y, con ello, protege la red y los datos de la organización. Al aplicar medidas de acceso remoto seguro, las empresas reducen su superficie de ataque de forma notable.
El acceso remoto y sus riesgos de seguridad
El acceso remoto se ha convertido en una necesidad a medida que más organizaciones adoptan modelos de trabajo híbrido y en remoto. Sin embargo, incorporar capacidades de acceso remoto a tus operaciones también introduce nuevos riesgos de seguridad, porque tu superficie de ataque crece de forma considerable. Entre esas nuevas superficies de ataque pueden estar:
- Herramientas de administración remota como plataformas RMM, PowerShell remoto y otras utilidades de escritorio remoto
- La infraestructura VPN, sobre todo los dispositivos VPN sin parchear
- Los servicios de escritorio remoto
- Los flujos de acceso de contratistas
- Los endpoints conectados al cloud
Estas superficies de ataque pueden dejar al descubierto carencias de gobernanza si no se gestionan con eficacia. Por eso es imprescindible implantar una gobernanza centralizada: de lo contrario, tu entorno queda más expuesto a:
- Abuso de credenciales;
- Sistemas remotos sin parchear;
- Accesos no autorizados;
- Controles de autenticación débiles; y
- Fallos de confianza en los endpoints.
Cómo implantar una gobernanza centralizada del acceso remoto
Aplicar las mejores prácticas de acceso remoto seguro mitiga los riesgos asociados. Además, centralizar la gobernanza de los entornos distribuidos facilita que los técnicos mantengan su postura de seguridad sin acabar desbordados.
Entre las mejores prácticas se incluyen:
Exigir una autenticación robusta
La autenticación es un control de seguridad básico para el acceso remoto. Ayuda a reducir el riesgo de accesos no autorizados porque verifica la identidad del usuario antes de concederle acceso a los recursos de la organización.
Algunas prácticas de autenticación eficaces son:
- Uso de autenticación multifactor
- Implantación de políticas de acceso condicional
- Gobernanza de contraseñas
- Verificación de la identidad del usuario
Aplicar el acceso con privilegios mínimos
Los usuarios remotos deben tener un acceso limitado a los datos de la organización; más concretamente, solo deben acceder a las aplicaciones y a los datos que necesitan para desempeñar su función.
Los técnicos pueden conseguirlo mediante:
- Controles de acceso basados en roles (RBAC)
- Elevación de privilegios con caducidad automática
- Segmentación de la red
- Gestión de accesos privilegiados (PAM)
Así limitan el alcance del daño en caso de que las credenciales de un usuario se vean comprometidas.
Mantener la validación de confianza de los endpoints
Un endpoint comprometido es tan peligroso como unas credenciales comprometidas. La validación de endpoints ayuda a reducir ese riesgo comprobando que los dispositivos cumplen los requisitos de seguridad definidos antes de conceder el acceso.
Los técnicos deberían validar lo siguiente:
- Estado de los parches del endpoint
- Salud del dispositivo
- Cumplimiento de la seguridad
- Aplicación del cifrado
- Propiedad del endpoint
Una vez validados el dispositivo y el usuario, ya se les puede conceder acceso. Esto ayuda a las organizaciones a aplicar las políticas de seguridad de forma coherente en todos los entornos remotos
Coordinar la visibilidad de los endpoints con el acceso remoto
El acceso remoto seguro depende en gran medida de la visibilidad de la actividad y del estado de seguridad de los endpoints. La gobernanza debe alinearse con esa información para coordinar la supervisión, la gestión de vulnerabilidades y las tareas de remediación.
Entre las prácticas clave están:
Evaluación de vulnerabilidades en entornos de teletrabajo
Las organizaciones deberían supervisar de forma continua:
- Endpoints vulnerables
- Parches pendientes
- Cumplimiento de los endpoints
- Aplicaciones no autorizadas
- Exposición de la administración remota
Cuando se detectan estos puntos, tus técnicos no se llevan sorpresas y la coordinación de la remediación mejora.
Gestión de vulnerabilidades en el cloud para trabajadores en remoto
Cuando una organización adopta modelos de trabajo remoto o híbrido, debe tener cuidado con las tácticas de gestión de vulnerabilidades que se detienen en el firewall; si no, puede acabar con una visión inexacta del riesgo real.
Para integrar bien una gobernanza remota centralizada hace falta alinearla con:
- La gestión de vulnerabilidades
- La gobernanza de parches
- La supervisión de endpoints
- Los informes de seguridad
Al coordinar estos procesos de seguridad, las organizaciones mejoran la visibilidad, la gestión del riesgo y la eficacia operativa.
Sincronización continua de los endpoints
La sincronización continua es necesaria si quieres convertir datos aislados de endpoints en una visibilidad empresarial gobernable. Para lograrlo, las organizaciones suelen implantar:
- Validaciones de seguridad y comprobaciones de cumplimiento periódicas que se repiten según una programación o por eventos desencadenantes;
- Informes basados en el cloud;
- Visibilidad casi en tiempo real del inventario de activos de la organización, su estado de cumplimiento, su situación en materia de vulnerabilidades y sus datos de configuración;
- Automatización del seguimiento del cumplimiento.
Llevar la seguridad de la plantilla remota a la práctica
En una plantilla distribuida, la seguridad exige coordinación operativa. No se limita al momento del inicio de sesión ni se restringe únicamente a los usuarios. Al poner en práctica la seguridad de la plantilla remota, también tienes que tener en cuenta el acceso de terceros y la estandarización de las políticas, además de la supervisión de los usuarios.
Proteger el acceso de terceros y contratistas
En entornos remotos, las organizaciones suelen trabajar con contratistas, proveedores o profesionales autónomos. Estos usuarios pueden introducir riesgos de seguridad adicionales, ya que pueden usar dispositivos no gestionados, operar con controles de seguridad distintos y pasar por los procesos de incorporación y salida con mayor rapidez. Todo ello puede aumentar la exposición al riesgo de la organización.
Limitar el acceso de estos usuarios mediante controles de acceso segmentados, accesos temporales, estándares de validación de endpoints y gestión de la exposición ayuda a reducir el riesgo de seguridad y a frenar los accesos no autorizados.
Mantener una supervisión continua
Como ya hemos visto, mantener tu postura de seguridad no termina con el inicio de sesión. La supervisión continua ayuda a las organizaciones a detectar riesgos de seguridad durante toda la sesión, vigilando la actividad de los endpoints, las anomalías de acceso, los eventos de autenticación y los cambios en la exposición a riesgos.
Estandarizar las políticas de seguridad en remoto
Las organizaciones deberían definir políticas sobre el uso de endpoints remotos, el cumplimiento de los dispositivos, la gobernanza de los accesos, la aplicación de parches en los endpoints y el acceso administrativo remoto. Así se evitan confusiones dentro del equipo de TI y se gana madurez en la gobernanza.
Ganar madurez a largo plazo en la seguridad del acceso remoto
Los programas empresariales maduros de seguridad del acceso remoto comparten una serie de características operativas:
- Validación continua de los endpoints, en lugar de comprobaciones puntuales en el momento del registro
- Visibilidad entregada desde el cloud, sin depender de la conexión a la red corporativa
- Gobernanza centralizada que abarca las decisiones de identidad, dispositivo y acceso
- Controles de acceso basados en el riesgo y ponderados con señales en tiempo real
- Informes de cumplimiento automatizados que no exigen recopilar datos a mano
- Gestión de vulnerabilidades integrada que alimenta las decisiones de acceso
- Una arquitectura escalable capaz de dar soporte a un gran número de endpoints distribuidos
En conjunto, estas capacidades transforman el acceso remoto: deja de ser una carga operativa reactiva y pasa a ser una función de gobernanza gestionada.
Errores habituales en la gobernanza del acceso remoto
Tratar el acceso remoto como una infraestructura temporal
Muchas empresas siguen funcionando con la misma infraestructura VPN que desplegaron en marzo de 2020 como solución de urgencia. Aquella infraestructura se dimensionó y se diseñó para una crisis, no para operar de forma permanente.
Pasar por alto la validación de endpoints
Un acceso basado solo en credenciales ignora la parte del dispositivo. Un inicio de sesión válido desde un portátil comprometido sigue siendo una brecha.
Mantener políticas de acceso incoherentes
Cuando los equipos solicitan o aprueban excepciones a las políticas con frecuencia, los controles de seguridad pueden volverse incoherentes y perder eficacia en toda la organización.
Retrasar la remediación en los sistemas remotos
Una gestión de parches que depende de la conexión VPN o de pasar por la oficina genera retrasos que se alargan en el tiempo; los atacantes no esperan a la siguiente ventana de sincronización.
No coordinar la gestión de accesos con la de vulnerabilidades
Los equipos de identidad, endpoints y vulnerabilidades suelen trabajar con herramientas distintas y sin señales compartidas. Los atacantes aprovechan precisamente esas costuras.
Refuerza la postura de seguridad de tu empresa con la gobernanza del acceso remoto
La seguridad del acceso remoto en la empresa ya no consiste en habilitar la conectividad, sino en gobernar la confianza distribuida a gran escala. Las organizaciones que integran autenticación robusta, validación de endpoints, acceso con privilegios mínimos, visibilidad de las vulnerabilidades y supervisión continua en un modelo único de gobernanza están mejor preparadas para sostener operaciones híbridas y reducir su exposición. Quienes sigan viendo el acceso remoto como un problema de red que se resuelve con una VPN más grande seguirán asumiendo las consecuencias de una superficie de ataque cada vez mayor.
