Desde principios de la década de 2010, las formas de distribuir software han cambiado mucho. Las herramientas on-premise definieron la primera oleada de software personalizable, pero la saturación del mercado con alternativas en el cloud ha dado lugar a nuevos tipos de soluciones. Moverse entre las complejidades de los entornos on-premise, cloud e híbridos exige conocer a fondo la eficiencia y los requisitos de cada opción. A continuación te explicamos las diferencias entre el software on-premise vs cloud.
¿Qué es el software on-premise?
El software on-premise se instala y se ejecuta únicamente en la infraestructura interna de una organización. El cliente asume toda la responsabilidad sobre sus propios servidores, recursos de computación y la seguridad que mantiene disponible ese software. Además de mantener esos componentes estructurales, la organización también paga las licencias necesarias a cualquier proveedor de software externo.
¿Qué es el software en el cloud?
En términos generales, el cloud permite a las organizaciones externalizar los procesos físicos de computación a proveedores especializados a través de Internet. El cloud computing adopta formas muy distintas según el tipo de cliente:
- El software como servicio (SaaS) es una de las formas más accesibles de software en el cloud: el proveedor aloja todo su software en un centro de datos y ofrece acceso a los usuarios. Un ejemplo es la suite Office de Microsoft.
- La plataforma como servicio (PaaS) ofrece un mayor grado de abstracción. Aquí el proveedor cloud gestiona los recursos de hardware y software que los clientes utilizan para desarrollar aplicaciones. Siguiendo con el ejemplo de Microsoft, Azure es una de las ofertas PaaS más populares.
- La infraestructura como servicio (IaaS) ofrece el nivel de abstracción más granular: los clientes acceden a recursos de infraestructura como computación, almacenamiento, redes y virtualización. Tanto Azure como Amazon Web Services ofrecen herramientas IaaS muy personalizables.
Software on-premise vs cloud
Cuando la capacidad de computación estaba en sus primeras etapas de crecimiento, los entornos on-premise eran una necesidad. Las organizaciones que querían usar productos consolidados como Microsoft Office, Adobe Creative Suite o el software financiero de SAP tenían que implantar antes la infraestructura interna necesaria.
La infraestructura cloud ha evolucionado a gran velocidad desde entonces. Durante los años 90 y principios de los 2000, la conectividad a Internet era a menudo demasiado lenta y costosa. Gracias a la inversión en fibra óptica y otro hardware, las estadísticas más recientes sobre velocidad de Internet muestran esa aceleración: la velocidad media mundial de descarga ha superado los 60 Mbps. Como propietario del centro de datos, el proveedor cloud concentra toda la potencia de computación en sus propios servidores: los clientes reciben una parte de ella a través de esa conexión online.
Estas son las diferencias concretas entre el enfoque on-premise y el cloud:
Rendimiento y fiabilidad
El rendimiento y la fiabilidad son dos de los aspectos más importantes de cualquier infraestructura esencial.
El software interno solo es tan bueno como el equipo que lo mantiene. Un equipo bien formado es imprescindible para conservar un buen rendimiento, pero además los procesos de parcheado deben planificarse y ejecutarse con precisión. Compáralo con las actualizaciones en el cloud: al desligar los activos de hardware y los requisitos de computación de tus propios equipos, la gestión técnica del sistema deja de consumir su tiempo y su esfuerzo.
Coste
Migrar al cloud permite a las empresas optimizar su gasto en TI. Se consigue eliminando la necesidad de inversiones de capital en hardware y software, y reduciendo las exigencias de los centros de datos propios: conjuntos de servidores, consumo eléctrico continuo para refrigeración y funcionamiento, y la contratación de profesionales de TI que supervisen esa infraestructura. Los costes se acumulan rápidamente.
El pago en el cloud suele basarse en el uso real, lo que reduce los gastos operativos, mejora la eficiencia de la infraestructura y facilita un escalado flexible al ritmo de las necesidades cambiantes del negocio.
Seguridad
Cuando una organización es propietaria del hardware y de los sistemas que sustentan su infraestructura de TI, controla por completo dónde están esos componentes, cómo funcionan y quién puede acceder a ellos. Ese mayor control ha llevado a algunas organizaciones a dar por hecho que sus datos están más seguros si se alojan localmente.
Por otro lado, muchos proveedores cloud ofrecen una visión general unificada de todas las políticas, tecnologías y controles que conforman tu postura de seguridad. Esa protección reforzada te ayuda a detectar datos, aplicaciones e infraestructuras vulnerables antes de que lo hagan los atacantes.
Accesibilidad y escalabilidad
El software on-premise exige una inversión inicial importante: compra de hardware, licencias de software y montaje de la infraestructura pasan factura. Ese coste inicial puede ser una barrera para empresas pequeñas u organizaciones con presupuestos limitados. Y el desembolso por nuevos servidores no es el único gasto: las necesidades de refrigeración de los servidores ya instalados pueden encarecer notablemente la factura energética.
Un conjunto de servidores on-premise ofrece una cantidad fija de recursos. Cuando se necesitan más, la única opción es gastar en servidores adicionales, lo que cuesta tiempo y dinero. Al final, solo algunas empresas pueden crear una infraestructura interna comparable al alcance de los servicios de un proveedor cloud.
Ventajas y desventajas del cloud
En 2017, casi el 60 % de toda la capacidad de los centros de datos procedía de soluciones on-premise. La última previsión de Synergy Research apunta a que en 2027 esa cifra se habrá reducido a la mitad. El declive del on-premise es el resultado de que las organizaciones evalúen con sinceridad sus propios casos de uso y sopesen las ventajas y desventajas de cada opción.
Ventajas del software en el cloud
Desde la eficiencia en la gestión de peticiones hasta la comodidad operativa, el software en el cloud ofrece una larga lista de ventajas.
- Acceso desde cualquier lugar: con las peticiones gestionadas por la red global del proveedor cloud, a las aplicaciones alojadas en el cloud se puede acceder desde cualquier sitio y en cualquier momento. Esto no solo amplía el alcance global de tu negocio, sino que también libera tiempo y recursos que antes exigía mantener una base de servidores internacional.
- Eficiencia de costes: los costes exactos del on-premise y del cloud varían en cada caso de uso. Sin embargo, hay un límite claro: las estructuras de pago del cloud escalan de forma lineal según los recursos que consumes. Así el gasto se mantiene ajustado a los costes operativos.
- Gestión externalizada del centro de datos: además de reducir los costes operativos, las organizaciones que trabajan en el cloud ya no necesitan sustituir y actualizar hardware caro una y otra vez. Al alquilar, en esencia, porciones de capacidad de computación ya gestionada, pueden trabajar con equipos más reducidos que aprovechan el alojamiento y el mantenimiento gestionados externamente.
- Escalabilidad rápida: el software en el cloud se despliega online, con nuevas configuraciones y cambios aplicables en días o incluso en horas. Las licencias se añaden o se modifican con rapidez para adaptarse a los cambios operativos. Esto refuerza la seguridad de tu gestión de identidades y accesos (IAM), ya que las cuentas de empleados antiguas o sin uso pueden eliminarse sin demora.
- Visibilidad y seguridad: las sólidas medidas de seguridad de los centros de datos superan las capacidades habituales de una empresa y garantizan una mayor protección de los datos que los servidores locales.
Desventajas del software en el cloud
Aunque el software en el cloud ofrece una gran variedad de opciones de personalización y control, conviene tener en cuenta dos limitaciones principales.
- Dependencia de la conexión a Internet: el software en el cloud necesita conectividad permanente. Si la conexión de tu proveedor de Internet falla, o si los servicios del propio proveedor cloud se caen temporalmente, tienes muy pocas formas directas de mitigarlo. Ser proactivo al elegir proveedor cloud es fundamental: busca funciones de protección frente a fallos, como copias de los datos y conmutación automática por error en caso de indisponibilidad del servicio o avería del hardware.
- Gastos impredecibles en entornos sin gestionar: la flexibilidad de los recursos cloud significa que tu equipo de DevOps tiene un control sin precedentes sobre el gasto mes a mes. Muchos clientes cloud con experiencia aprovechan esa previsibilidad para mantener costes mensuales estables, pero una empresa que crece muy rápido o está desorganizada puede encontrarse con costes inesperados.
Ventajas del software on-premise
Sigue habiendo varios escenarios en los que el on-premise encaja mejor, sobre todo por las siguientes ventajas.
- Control y personalización: el software on-premise te da la granularidad necesaria para ajustar al detalle opciones y configuraciones concretas.
- Seguridad de los datos y cumplimiento: muchos profesionales dan por hecho que el on-premise aporta un mayor nivel de seguridad, pero ese control más estricto puede ser una bendición y una condena. Para sectores muy regulados, como la sanidad y las finanzas, ese control directo puede facilitar el cumplimiento.
Híbrido: ¿lo mejor de los dos mundos?
En un entorno híbrido, ciertas aplicaciones, servicios y datos se almacenan en la infraestructura on-premise, mientras otros se alojan en entornos cloud. Es un enfoque estratégico que aprovecha los puntos fuertes de cada modelo de despliegue para crear un Entorno de TI más flexible y versátil.
Para aclarar aún más las diferencias que acabamos de ver, puedes ver este breve vídeo: «Software on-premise frente a cloud: ¿cuál es la diferencia?».
Cómo tomar la mejor decisión
Lo primero es identificar los requisitos de tu propio negocio y de tus clientes. Una empresa grande puede concluir que lo que quiere priorizar es el control que ofrece el software on-premise. Si tu organización busca facilitar un alcance más global, o simplemente dar soporte al trabajo en remoto, los proveedores cloud están especialmente bien posicionados para ayudarte. Los requisitos de seguridad de los datos y de cumplimiento pesan igual de importante aquí.
Además, evalúa los recursos y conocimientos de TI de los que dispones. Si trabajas con un equipo reducido, el on-premise puede desbordar su capacidad; al mismo tiempo, piensa en procesos que permitan a cada persona desplegar todo su potencial. Una base en el cloud te deja muchas más opciones de futuro.
Tanto en on-premise como en cloud o híbrido, lo más importante es cómo se gestiona cada enfoque. La plataforma cloud de NinjaOne ofrece una única solución que combina la gestión de endpoints, la gestión de parches y los procesos de help desk en un conjunto coherente. Ayudamos a los equipos de TI a estandarizar sus operaciones y a empezar a automatizar las tareas que consumen más tiempo. Convierte a tu equipo de generador de costes en socio estratégico con la plataforma de gestión informática unificada de NinjaOne. Mira una demo o empieza tu prueba gratuita hoy mismo.