Puntos clave
- La colaboración en materia de seguridad consiste en que los equipos de TI y seguridad trabajen conjuntamente para compartir información, alinear estrategias y defenderse frente a las ciberamenazas.
- Una definición clara de funciones y responsabilidades, junto con reuniones interdepartamentales periódicas, ayuda a reducir los silos y mejorar la comunicación entre los equipos de TI y seguridad.
- Las sesiones de formación conjuntas contribuyen a desarrollar competencias compartidas, superar barreras de comunicación y fomentar la confianza entre los equipos.
- La gestión de parches es el punto de encuentro natural entre TI (disponibilidad y rendimiento) y seguridad (protección frente a amenazas), lo que la convierte en un área clave para la colaboración.
- El aumento de los riesgos cibernéticos pone de manifiesto la urgencia de esta colaboración: en 2024 se notificaron 40.003 CVE, un 39 % más que en 2023, lo que demuestra que los equipos no pueden permitirse retrasos.
- La automatización de la gestión de parches reduce los errores, acelera la remediación y proporciona a los equipos de seguridad visibilidad sobre el cumplimiento normativo.
- La priorización de parches basada en riesgos garantiza que las vulnerabilidades más críticas se corrijan primero sin comprometer la estabilidad de los sistemas.
- Una estrategia unificada de TI y seguridad mejora la resiliencia, previene brechas de seguridad, favorece el cumplimiento normativo y refuerza los resultados empresariales.
Proteger a las organizaciones frente a ciberamenazas cada vez más sofisticadas en el entorno digital actual requiere colaboración en materia de seguridad, especialmente entre los equipos de TI y seguridad. Pero ¿cómo deberían colaborar exactamente estos equipos? Veámoslo.
¿Qué es la colaboración en materia de seguridad?
En ciberseguridad, la colaboración en materia de seguridad se refiere a la coordinación entre distintas organizaciones, equipos o partes interesadas para crear o reforzar las defensas frente a las ciberamenazas. En lugar de trabajar de forma aislada, las partes implicadas comparten información, estrategias y recursos para protegerse frente a los ciberataques.
En muchas organizaciones, la colaboración en materia de seguridad suele implicar tanto al equipo de TI como al equipo de seguridad. Juntos, estos dos equipos refuerzan la infraestructura de TI, mejoran la mitigación de riesgos, previenen brechas y pérdidas de datos y garantizan la continuidad del negocio mientras protegen la organización.
Cómo conseguir que los equipos de TI y seguridad trabajen juntos
La colaboración en materia de seguridad va más allá del simple intercambio de información; también requiere una visión estratégica compartida. A medida que evolucionan las amenazas, las organizaciones deben adaptarse y asegurarse de que todas las partes implicadas permanezcan alineadas. Estas son algunas formas de mantener la colaboración entre las partes implicadas durante estos cambios:
- Programa reuniones periódicas: las reuniones entre los equipos o departamentos pertinentes ayudan a alinear a las partes implicadas y proporcionan un espacio para el diálogo. Contar con una agenda acordada por las partes implicadas puede ser fundamental para garantizar la eficiencia de las reuniones.
- Organiza sesiones de formación conjuntas: las sesiones de formación conjuntas crean una base común de conocimientos para los equipos de TI y seguridad, garantizando que ambos se comprendan mejor y ayudando a superar posibles barreras de comunicación entre equipos.
- Define claramente las funciones y responsabilidades: una delimitación clara de las responsabilidades evita malentendidos, solapamientos y vacíos en las funciones operativas.
- Encuentra puntos en común: en este contexto, los puntos en común hacen referencia a las áreas de intersección entre los distintos equipos. Esto puede incluir objetivos compartidos, una comunicación eficaz, procesos y protocolos comunes, e incluso las herramientas y sistemas que utilizan ambos equipos en su trabajo diario.
Por qué la gestión de parches es un buen punto de partida
Durante años, los equipos de TI y seguridad han trabajado en paralelo, cada uno con sus propias prioridades y hablando un lenguaje ligeramente distinto. Las TI se centran en el tiempo de actividad y el rendimiento, mientras que la seguridad se centra en la mitigación de riesgos y la defensa frente a amenazas. La coordinación ha mejorado, pero a medida que las ciberamenazas se vuelven más sofisticadas, los líderes de TI y de seguridad deben seguir trabajando en perfecta sintonía.
Para quienes buscan superar los silos de larga duración entre equipos, una de las formas más eficientes de unirlos es la gestión de parches. Es una responsabilidad compartida que puede fortalecer la seguridad mientras mantiene la estabilidad de los sistemas. El parcheo ha sido históricamente un punto de fricción, pero con el enfoque adecuado, puede convertirse en una poderosa herramienta para mantener la alineación, fortalecer la postura de seguridad y reforzar la resiliencia operativa.
Gestión de parches: aprovechar el punto de convergencia entre TI y seguridad
Ambos equipos se encargan de los parches, pero desde perspectivas distintas. Los equipos de seguridad ven las vulnerabilidades sin parchear como puertas abiertas para los atacantes y exigen una corrección inmediata. El departamento de TI, por su parte, debe equilibrar el parcheo con la estabilidad del sistema y la continuidad del negocio, lo que en ocasiones provoca retrasos.
Y esos retrasos tienen un coste. Según datos observados en 2024, la National Vulnerability Database registró 40.003 vulnerabilidades y exposiciones comunes (CVE), lo que supone un aumento del 39 % con respecto a las 28.817 CVE de 2023. Si comparamos este dato con el aumento del 15 % de 2022 a 2023; la urgencia es evidente. Los equipos no pueden permitirse estar descoordinados.
Derriba barreras para agilizar la gestión de parches
A lo largo de los años, los equipos de TI y seguridad han mejorado su colaboración para alcanzar objetivos empresariales comunes, pero los silos ocasionales aún persisten. Reducir las barreras que aún existen entre los equipos de TI y seguridad empieza por adoptar un enfoque de parcheo más estratégico y consciente, que equilibre las prioridades de seguridad con las necesidades reales del día a día. Aquí tienes cómo:
- Fomenta la comunicación y la colaboración entre equipos
La comunicación aislada provoca correcciones más lentas. Establece procesos transparentes y documentados para la priorización y despliegue de parches para mejorar la eficacia. Ejercicios conjuntos regulares, simulacros de seguridad y revisiones de seguridad de TI fomentan el entendimiento mutuo. Cuando ambos equipos ven el panorama general, pueden crear estrategias de parcheo que equilibren la reducción de riesgos con la estabilidad operativa. - Automatiza para ganar velocidad y consistencia
¿Parcheo manual? Demasiado lento, demasiado propenso a errores. Cuanto más tiempo estén las vulnerabilidades sin parchear, mayor será el riesgo. La gestión automatizada de parches garantiza consistencia y velocidad, desplegando parches en todos los endpoints sin interrumpir las operaciones empresariales. Además, la automatización ofrece a los equipos de seguridad visibilidad sobre el cumplimiento de los parches, ayudándoles a comprobar que las vulnerabilidades críticas se gestionan con rapidez. - Prioriza en función del riesgo, no solo según la disponibilidad.
No todos los parches son iguales, y la priorización debe guiarse por información basada en el riesgo. Al alinearse en KPI comunes, como el tiempo medio de parcheo, el porcentaje de endpoints protegidos o el impacto en el negocio, los equipos de TI y seguridad pueden asumir responsabilidades sin perder de vista la estabilidad operativa.
Un enfoque unificado para el éxito de la TI y la seguridad
La implementación de la IA está en sus primeras etapas y las ciberamenazas son demasiado dinámicas para que TI y seguridad operen de forma separada. Cuando los equipos de TI y seguridad trabajan de forma aislada, aumenta el riesgo de brechas de seguridad, interrupciones del servicio e incumplimientos normativos.
En el panorama actual lleno de amenazas, la colaboración entre TI y seguridad debería ser la nueva normalidad. La gestión de parches es un área fundamental en la que TI y seguridad pueden colaborar para alcanzar objetivos comunes. ¡Y cada vez lo vemos más! La seguridad y la eficacia operativa mejoran cuando entran en juego la colaboración, la automatización, la priorización basada en los riesgos y las métricas compartidas.
El futuro está en la unión de la TI y la seguridad. Hablamos de un solo equipo, una colaboración ideal, que lleva a mejores resultados empresariales en todos los ámbitos.
