Puntos clave
La virtualización reduce los costes de TI, pero requiere una planificación cuidadosa de los gastos de hardware, software y gestión.
- Calcula las necesidades de hardware antes de la consolidación para evitar sobrecargar los servidores físicos.
- Revisa los costes de licencia de los hipervisores y las aplicaciones para tener en cuenta los gastos de personalización y ampliación.
- Planifica los gastos de despliegue, incluidos los costes de implementación y configuración inicial de los sistemas virtualizados.
- Reserva presupuesto para costes indirectos como la formación, el mantenimiento, el soporte y el consumo energético.
Si estás pensando en cambiar de RMM, es posible que estés estudiando el coste de la virtualización para ver si realmente puede ahorrarte dinero a largo plazo. En este artículo se analizan varios factores que debes tener en cuenta a la hora de sopesar los costes asociados a la virtualización.
Comprender la virtualización
La virtualización aumenta la agilidad y la flexibilidad de las operaciones empresariales, algo esencial para el éxito de las organizaciones de TI.
Permite crear varias máquinas virtuales (VM) a partir de un único sistema físico. Un hipervisor lo hace posible al ejecutar varias máquinas virtuales en un mismo servidor. Cada máquina virtual funciona como un equipo independiente, con sus propias aplicaciones y sistema operativo, aunque comparte los recursos del servidor host.
Cabe señalar que, aunque las grandes empresas suelen utilizar más la virtualización, las pequeñas y medianas también pueden beneficiarse de ella.
Las ventajas de una tecnología de este tipo son extraordinarias para los equipos de TI. La virtualización no solo permite agilizar las operaciones y maximizar el uso del hardware, sino que también puede reducir considerablemente los costes generales de la empresa.
Virtualización de servidores
La virtualización de servidores permite alojar varios servidores virtuales en un único servidor físico. Por ejemplo, un MSP podría ejecutar un sistema CRM y una herramienta PSA en servidores virtuales independientes alojados en el mismo hardware físico. Esto reduce los costes de hardware sin renunciar a las ventajas de disponer de varias máquinas virtuales.
Los hipervisores
Dentro de la virtualización de servidores, las máquinas virtuales son gestionadas por un hipervisor, que actúa como una capa de abstracción que separa los componentes de hardware de las máquinas virtuales y los sistemas operativos en los que se ejecutan. Existen dos tipos de hipervisores:
- Hipervisor de tipo 1: se ejecuta en bare metal
- Hipervisor de tipo 2: se ejecuta sobre un sistema operativo
Dos hipervisores muy utilizados son Hyper-V y VMware ESXi.
Es importante entender primero estas características básicas porque influirán directamente en el coste.
3 costes directos de la virtualización
La virtualización consolida los servidores en una sola máquina física para mejorar la escalabilidad, permitir una implantación más rápida, acelerar la recuperación ante desastres y reducir el tiempo de inactividad. Si se hace correctamente, la virtualización permite utilizar menos servidores físicos, lo que también contribuye a su rentabilidad. Dicho esto, hay que tener en cuenta algunos factores:
- Gastos de hardware. Seguirás necesitando servidores físicos capaces de alojar todas las máquinas virtuales previstas. Es una buena práctica evaluar qué hardware necesitarías para satisfacer los requisitos de tu empresa. También es bueno tener en cuenta que no todos los servidores son buenos candidatos para la virtualización. Los servidores que procesan habitualmente datos personales y altamente confidenciales pueden no ser los candidatos más adecuados para la virtualización.
- Licencias de software. Ten en cuenta los costes de licencia de todo el software asociado, incluidos los hipervisores. Aunque la virtualización puede simplificar considerablemente determinadas tareas de gestión de TI, el software debe seguir adaptándose a tus necesidades específicas. Habla con tu proveedor de software sobre los costes de personalización que pueden surgir a medida que tu empresa crece. También debes tener en cuenta que instalar determinadas aplicaciones en varias máquinas puede aumentar los costes.
- Costes de implementación y despliegue. Todo el software y las cargas de trabajo deben seguir implementándose y configurándose en las máquinas virtuales. El coste inicial de preparar la infraestructura para la virtualización puede ser elevado, pero el retorno de la inversión puede justificar el gasto.
3 costes indirectos de la virtualización
- Gastos de formación y personal. Aunque gestionar un servidor virtual suele ser más sencillo que gestionar uno físico, es importante tener en cuenta los conocimientos y la experiencia de tu equipo de TI en materia de virtualización. ¿Necesitan formación? ¿Necesitan apoyo adicional? ¿Cómo puedes ayudar a que la transición sea mucho más rápida y comprensible?
- Mantenimiento, asistencia y actualizaciones. Algunas aplicaciones, incluidas las de seguridad, pueden no ser compatibles con los entornos virtualizados. Es una buena idea mantener una buena relación con tu proveedor de software para poder contactar con él siempre que necesites ayuda. Esto incluye entender qué tareas de mantenimiento o actualizaciones pueden ser necesarias.
- Consumo de energía. Determina cuánta energía consumirá cada servidor físico y en qué momentos. Ten en cuenta que algunas aplicaciones pueden utilizarse principalmente durante el horario laboral, mientras que otras pueden ejecutarse fuera de ese horario. Además, algunos servidores físicos pueden correr un mayor riesgo de sobrecalentamiento en función de la carga de trabajo virtualizada que estén procesando.
Otros factores a tener en cuenta
- Haz un inventario y audita periódicamente el rendimiento. A medida que tu empresa crece, puedes perder la pista de los servidores y de qué hardware aloja cada máquina virtual. La mejor manera de reducir este riesgo es hacer un inventario de todos los servidores de tu organización y auditarlos periódicamente en función de tus recursos informáticos y las cargas de trabajo de las aplicaciones asociadas.
- Revisa la memoria. Para gestionar los costes de virtualización, debes examinar periódicamente la memoria y el almacenamiento de datos, incluido cualquier almacenamiento compartido. Dependiendo de la estrategia de virtualización de tu organización, puede que estés pagando más por espacio de almacenamiento que ya no necesitas.
- Considera una herramienta de supervisión. Una buena herramienta de monitorización y gestión de máquinas virtuales puede ayudarte a obtener una visibilidad completa de tus servidores host de Hyper-V y VMware y de las propias máquinas virtuales. Lo ideal sería que este software te permitiera supervisar todos los endpoints tanto físicos como virtuales, desde un único panel.

