La mayoría de los fallos de seguridad comienzan por descuidos básicos: un parche sin aplicar, un endpoint sin inventariar o una copia de seguridad que nunca se ha probado. La brecha de exposición entre detectar un riesgo y corregirlo aumenta cada día. Para cerrarla, es necesario aplicar prácticas sólidas de seguridad de endpoints.
Esta guía ofrece un plan de acción para mejorar la seguridad, que incluye:
Ahora es el momento de emprender el camino hacia una seguridad más sólida y una reducción del riesgo operativo.